Mis miércoles suelen ser completos, me tiro la mañana trabajando, vengo a casa a comer y salgo disparada para clase de opo. Luego de dos horas intensivas de preparación de opo me voy a clase de alemán. Este miércoles pasado a parte de ser completo fue uno de esos días raros en los que me ocurrió un poco de todo. He aquí mi crónica para la posteridad:
Salía de clase de opo, bajaba a la primera planta cuando me entraron repentinas ganas de visitar el escusado. Me dirigí a la zona en cuestión y me introduje en uno de los cubículos habilitados para la ocasión. Intensa fue mi sorpresa al comprobar que el retrete estaba encajado en dos paredes en las cuales podía ensamblar mis tersas carnes y enfriarlas a temperaturas extremas al poner mis posaderas en la taza. No quiero dar muchos detalles, pero mientras estaba allí....enfriando mis carnes un rato, me dio para pensar de todo: ¿para que poner una estufa a tope justo enfrente? sería para que subir la temperatura en la cara al querer desencajar el culete ¿y si entraba al baño alguien con el doble de carnes que yo? ¿se quedaría encajado? ¿y si se quedaba allí atrapado? ¿llamarían a los bomberos? ....opté por no dar respuestas y salir de allí cuanto antes.
Al salir de excusado me dirigí a la planta baja, dirección salida del edificio. En el tránsito no ocurrió nada memorable, porque lo gracioso estaba esperándome fuera. Una sesión fotográfica en plena entrada, en la que un tío calvete parecido al calvo de la lotería giraba mientras un tío disparaba la foto, otro aguantaba el foco y otro no se que hacía. Alrededor del calvo había por lo menos una docena de gente mirando atónitos. Para menos no era, anda que no había parque abajo y van y se ponen en medio de la calle.
Pero la atracción del día aun estaba por venir, subí la calle. Mi intención llegar con vida a clase de alemán, cuando de repente se me cruzo un viejo con un bastón corriendo detrás de dos quinceañeras. El espectáculo no tenía desperdicio, las tías corriendo y chillando:
Quinceañeras asustadas: señor, señor, que no le hemos hechos nada, baje el bastón.
Patroncete: venid aquí niñas, que os voy a dar yo gusto con mi bastón.
Y después dicen de los quiceañeros.....
Salía de clase de opo, bajaba a la primera planta cuando me entraron repentinas ganas de visitar el escusado. Me dirigí a la zona en cuestión y me introduje en uno de los cubículos habilitados para la ocasión. Intensa fue mi sorpresa al comprobar que el retrete estaba encajado en dos paredes en las cuales podía ensamblar mis tersas carnes y enfriarlas a temperaturas extremas al poner mis posaderas en la taza. No quiero dar muchos detalles, pero mientras estaba allí....enfriando mis carnes un rato, me dio para pensar de todo: ¿para que poner una estufa a tope justo enfrente? sería para que subir la temperatura en la cara al querer desencajar el culete ¿y si entraba al baño alguien con el doble de carnes que yo? ¿se quedaría encajado? ¿y si se quedaba allí atrapado? ¿llamarían a los bomberos? ....opté por no dar respuestas y salir de allí cuanto antes.
Al salir de excusado me dirigí a la planta baja, dirección salida del edificio. En el tránsito no ocurrió nada memorable, porque lo gracioso estaba esperándome fuera. Una sesión fotográfica en plena entrada, en la que un tío calvete parecido al calvo de la lotería giraba mientras un tío disparaba la foto, otro aguantaba el foco y otro no se que hacía. Alrededor del calvo había por lo menos una docena de gente mirando atónitos. Para menos no era, anda que no había parque abajo y van y se ponen en medio de la calle.
Pero la atracción del día aun estaba por venir, subí la calle. Mi intención llegar con vida a clase de alemán, cuando de repente se me cruzo un viejo con un bastón corriendo detrás de dos quinceañeras. El espectáculo no tenía desperdicio, las tías corriendo y chillando:
Quinceañeras asustadas: señor, señor, que no le hemos hechos nada, baje el bastón.
Patroncete: venid aquí niñas, que os voy a dar yo gusto con mi bastón.
Y después dicen de los quiceañeros.....
12 comentarios:
A veces la realidad supera con creces la ficción. Si me hubieras dicho que era un sueño raro, te hubiera creído igual.
La verdad es que te pasan unas cosas de pelicula eh!! ¿No has pensando ponerlas todas en un guion?
JAJAJA, qué risa!!! Para morirse!!! Cuidado cuando vuelvas a pasar por ahí no sea que te encuentres con el abuelo zumbado!! XD
Vaya movimiento llevas los miércoles, no te los envidio!!
Un besito, guapa!! ^_^
Y pones tu culete ahí? a mí me daría cosilla, excepto en casa en ningún lado...
jajajajajajajajajajajajajajajajaja!!!!hubiera dado un riñón por ver al viejo corriendo tras las niñas!!!bicos!
Y pones tu culete ahí?
Es que no tenía mucha opción. O poner mi culito allí o encima,que estaba que no me aguantaba y la eoi me quedaba lejos todavía.
Me gustaría saber qué le hicieron las quinceañeras a viejales.
madre mia,como está la tercera edad!!!
Claro, ya le dan un bastón a cualquier desaprensivo...
chauuuuuuuuuu
Días como ése sólo pasan de vez en cuando (o quizás todos los días pero no nos fijamos!!). De todas formas, para partirse, surrealismo total!!
Ché que culto e´cribeh.Lo del viejo y las niñas es bizarro , si piensas un poco mal da bastante grima.Me recuerda al Duende Tortuga.
A eso chámaselle ter un bo día. Bicos
Tengo que rectificar la frase de mi abuelo: "No hay nada más frio que el culo de una mujer, las manos de un barbero o un retrete encajado entre dos paredes" :)
¿Estudias alemán? A mí me encantaría aprenderlo porque podría hablar con muchos de ellos pero como no sé ni papa... :(
Lo del viejete del bastón es... en fin... no tengo palabras. Sólo espero no llegar a esos extremos nunca.
Un besote guapísima.
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