12 diciembre 2009

La consciencia es poder

Nos hace diferentes el tener la capacidad de decidir lo uno y lo otro con plena consciencia de lo que estamos decidiendo. Nos equivocamos, por supuesto, pero ello nos ayuda a que la próxima decisión sea más acertada que la primera en la que nos hemos equivocado.

Entonces, teniendo está virtuosa capacidad los humanos, ¿por qué no usarla para mejorar nuestras condiciones, nuestro entorno...?. Es curioso, que durante siglos hayamos caído en los mismos errores una y otra vez, que usemos la inteligencia y la coherencia de la que disponemos para generar más ignorancia a nuestro alrededor y más corrosión de nuestro medio adaptando el mismo a nosotros en vez de nosotros a él.

Nuestros miedos a lo desconocido han generado que aquellos que son menos temerarios creen reglas demagógicas que muevan a esas masas atormentadas hacia una luz imaginaria, generando así una sensación de poder, el poder de los grandes mesías, de los grandes líderes, de aquellos que siendo igual que nosotros consiguen enfundar al pueblo en una ignorancia primitiva sin dar opción a que fluya su propio pensamiento.

La clave de nuestra especie está en la consciencia, es lo único que nos diferencia de cualquier otro animal que pueble el planeta. Mientras ellos se mueven por instinto de supervivencia, nosotros sobrevivimos siendo conscientes de que el poder del mundo lo rige el que consigue convencer a todos de que debe ser él y no otro. Por supuesto para bien y para mal y con todas sus consecuencias. Si decidimos que el dinero mueve el mundo, en realidad, estamos diciendo que mueve el mundo el que más dinero tiene. Por tanto el que más dinero tiene, pagará a quien convenga para trabajar el nivel de consciencia de la sociedad en favor de sus intereses.

Nos preocupamos por memeces; no porque no haya temas realmente preocupantes sino porque no queremos conocer la realidad, queremos vivir en un microespacio en el que el problema se llame todo aquello que rompa nuestra monotonía. Nos llegamos a preocupar por la manera en la que moriremos lo cual es egoísta...¿no sería mejor preocuparse por vivir dignamente la vida? y aunque sólo unos pocos decidiéramos revelarnos contra tal magna manipulación no conseguiríamos nada más que ser entes marginados fuera de una sociedad "roleada".

¿Tiene o no tiene poder la consciencia? El ser consciente y no querer serlo, es ser consciente de que como humano vales lo mismo que cualquier otro ser con vida, cuando la diferencia podría ser brutalmente diferente.

10 diciembre 2009

Going West



Esto es sólo para ver.

05 diciembre 2009

De nada sirve

Hace tanto tiempo que no escribo que ya he perdido la costumbre narrativa blogueril. Ha sido un cúmulo de motivos: el no tener tiempo suficiente, el estrés laboral, el estrés vocacional, los marrones cotidianos....Que duro es vivir!

Sin duda, una de los principales motivos de no escribir a parte del estrés es el no tener nada que decir o el haberlo dicho casi todo. Dentro del segundo bloque, cabe resaltar la posibilidad de repetir el tema o de retratarlo de otra manera. Y sinceramente, ¿para que aburrir el personal?.

Supongo que todos sabéis que las luciérnagas alumbran debido a una sustancia bioluminiscente (luciferina) que tienen las células de la piel de su esqueleto, también que la crisis no es tan agresiva como dicen ni tampoco se ha terminado. ¿Para que cabrearse con la subida de iva en los productos básicos?, del no sé cuanto % del transporte, o de que en este país de panderetas y castañuelas lo único que no suba sea el sueldo mínimo interprofesional.

A ello, debemos añadir, que en tiempos de crisis la gente pasa de divertirse derrochando el dinero a derrochar el desparpajo en la calle. Véase pues la cantidad de manifestaciones incoherentes en los últimos meses....de hecho.....estoy planteándome el manifestarme "yo misma" también por algo.

Por cierto, se puede saber, ¿por qué se han llevado el oso madroño de dónde estaba? Y es que se dice, se cuenta, se rumorea, que cuando las cosas van mal, la gente trabaja mejor pero también invierte el tiempo y la mala saña en tonterías.

Espero que el próximo año venga más relajadito para todos y con más inspiración para mí. Y es que de nada sirve escribir por escribir.

27 septiembre 2009

Vidas de otros

Tenía un auténtico despliegue en el tren, se había cogido tres asientos para ella sola mientras se atusaba y maquillaba. Lo molesto de esta señora, es que mientras se maquillaba se comía un chicle con el que hacía ruiditos al mismo tiempo que nos enseñaba toda la campanilla. No contenta con darnos un concierto, cuando terminó de empolvarse la nariz, pasó a inspeccionarla, retirando de ella con el dedito el oro y el moro.
Luego llamó por teléfono y dado que habló para todos nos enteramos que además de cochinota es mentirosa. Llamó a alguien para decir que llegaba tarde a trabajar porque se le había roto el coche. El caso es que no cuadra bien la historia ¿se le ha roto el coche y va empolvándose la nariz en el tren? .

Lo más normal es arreglarse y luego salir a coger el coche, y si no funciona coger el tren. Pero llegar al tren con el pelo chorreando y el set de maquillaje tercia más a un me quedé sopa que a un se me cascó el coche. ¿Por qué mentir?

Cada uno puede hacer lo que quiera en el tren, si la señora quiere montar un espectáculo para entretenernos a todos es su problema, pero yo también puedo contarlo y opinar al respecto. De hecho me resultó más molesto verla mentir que verle la campanilla y la excavación nasal juntas.

26 julio 2009

Magia en especias

Mi amiga Ana se tiró toda la mañana vacilando acerca de lo mucho que podíamos ligar por la noche. Ninguna le hacíamos caso a lo que decía, tan sólo nos reíamos.

A Ana no le gustaba mucho hablar para el aire, así que se sentó en la silla, se puso seria, nos miró y nos dijo: "a ver chicas, os veo despistadas, os voy a tener que dar una clase. Mi amiga Marta ligaba lo normal....entonces Susi le dijo que corría el rumor que si salía bien untadita de canela arrasaría sin piedad. Por supuesto mi amiga Marta, que es incrédula "como vosotras" se rió y se compró la canela para demostrarle a Susi que no tenía ni idea. Se echó la canela, salió por la noche.... y....ocurrió lo que no se esperaba. Arrasó."

Ana consiguió que le prestáramos atención. Que digo atención, nos quedamos con la hazaña de su amiga Marta.

Habíamos quedado a las ocho en el bar de siempre, lo cual nos venía muy bien, pues justo de camino había un supermercado, en dónde por supuesto nos compramos un bote de canela en polvo.

Salimos de arrase por los pub, untándonos como idiotas de canela en el baño. Éramos un pestaco a canela con patas. Ana nos miraba esperando que le dijéramos que nos habíamos vaciado el bote encima, pero no se lo dijimos a pesar de las claras evidencias. Llegó un punto de la noche en que la vergüenza se apoderó de nosotras al escuchar un susurro que decía: ¿huele a canela ?.

A veces hacemos cosas que rozan el absurdo pero creo que está fue la más grande de todas las que recuerdo haber hecho. Por suerte para mí ya puedo contarlo como anécdota acaecida hace años.

Hoy, navegando por la red me encontré una página sobre tipos de magia y demás menesteres que ofrecía recetas de hechizos y encantamientos parececidos al efecto canela para los mismos propósitos. Me pregunto cuantos pardillos habrán picado con la tontería. Ir apestando a canela es ir apestando a canela. Sólo tendréis éxito si el sujeto/a en cuestión está hambriento y además gusta de especias.

14 julio 2009

Vida en un pistacho

Me bajé del tren con antojo de pistachos, así que cambié mi dirección hacia casa por la del supermercado más cercano. Entre con la boca echa agua sólo de pensarlo y me dirigí a la sección frutos secos estantería "sin marca más baratos".

Mi mirada casi se vuelve loca al comprobar que había todo tipo de frutos secos menos pistachos. Maldecí a la persona que se llevó la última bolsa con toda mi rabia y me dirigí a la estantería "con marca más caros".

Allí había varias marcas de pistachos, cogí la bolsa más grande, que aún así era más pequeña que la que habitualmente me llevaba.

Me fui del supermercado preguntándome como se podían haber acabado pues siempre hay un montón de bolsas . ¿Se habrá puesto de moda comer pistachos? o es que sabían que yo estaba de antojo en ese preciso momento.

Mi tragedia no terminó ahí. Al llegar a casa, abrí mi bolsita de pistachos (pensado en lo cara que me había salido) y me puse a degustarlos. Como no soy consciente de lo mucho que me gustan comí hasta tener cáscaras por todos lados, lo cual me hizo levantarme para hacer un poco de espacio. Lo hice como no con un pistacho en la mano, lo abrí, lo jalé y cuando iba a tirar la cáscara descubrí un gusano verde en ella.

Al principio el bicho en cuestión parecía pequeño, pero al dejarlo sobre la mesa vi como empezaba a estirarse, y aquello que parecía un ente minúsculo al final era un centímetro de vida. Entonces empecé a pensar. Si este gusano estaba ahí y lo vi de casualidad, cuando no miró y me meto el pistacho hasta sacarle la envoltura ¿cuántos gusanos me habré comido de aperitivo?.

Llegado este punto, supongo que algunos estaréis al borde del asco y otros habréis dejado de leer. No sé ni quiero saber si me comí alguno, y aunque lo lógico sería ir al supermercado y pegarle con la bolsa en las narices a los proveedores de pistachos como soy yo me los seguí comiendo - por eso de lo que no mata, engorda - eso sí, con sumo cuidado e inspeccionando cada uno de los pistachos por si iban aliñados.

No vi ninguno más, cierto es que no me termine la bolsa al tener que perder tanto tiempo mirándolos. Prefiero pensar que sólo había ese gusano. Y me consuelo con saber que hay países que los comen fritos, aunque no sean verdes y vivan en los pistachos.